5 Masajes para hacer en casa después del entrenamiento

Masajes post-entrenamiento
Después de un entrenamiento intenso, el masaje puede ayudar a aliviar los dolores musculares, mejorando la circulación sanguínea y contribuyendo a acelerar la recuperación. Existen tres tipos de masaje eficaces después del entrenamiento: relajante, tonificante y estimulante. Para obtener los mejores resultados es importante saber qué tipo de masaje elegir, cómo aplicarlo correctamente y, eventualmente, qué material utilizar. El masaje relajante remodela los tejidos blandos y reduce el estrés emocional; el tonificante aumenta la firmeza de la piel mediante el uso de movimientos profundos; por último, el masaje estimulante acelera la recuperación muscular con toques muy ligeros. Para realizar un buen masaje después del entrenamiento basta con utilizar aceites esenciales o cremas para suavizar la piel antes de aplicar las técnicas elegidas.
Qué usar para los masajes
Primero deberías usar aceites de masaje para facilitar su aplicación. Usa el masaje relajante como primera fase, aplicándolo lentamente con movimientos profundos y ejercicios circulares sobre la zona afectada. El segundo paso es el masaje profundo, más decidido pero aún bien controlado, que debe lograr aflojar los músculos más tensos y, eventualmente, disolver contracturas musculares formadas recientemente durante el entrenamiento. Por último, practica un ligero masaje cross-fibre; esta técnica consiste en realizar movimientos perpendiculares al sentido del propio músculo para favorecer la distensión global de la zona afectada. Si se ejecuta correctamente, esta combinación de 3 tipos de masaje resultará útil tanto para la recuperación temprana de la funcionalidad normal muscular y tendinosa como para la prevención de futuras lesiones deportivas.
Aquí tienes algunos ejemplos de masajes que puedes hacerte tú mismo después de un entrenamiento:
Masaje de las pantorrillas: utiliza una pelota de tenis o un masajeador para relajar los músculos de las pantorrillas. Rueda lentamente la pelota sobre cada pantorrilla durante algunos minutos.
Masaje de los hombros: siéntate o túmbate sobre una superficie plana y coloca una pelota de tenis bajo el hombro. Gira el hombro en círculo y presiona la pelota contra el músculo durante algunos minutos.
Masaje de la espalda: siéntate o túmbate sobre una superficie plana y coloca una pelota de tenis bajo la espalda, en la zona donde sientas tensión. Gira lentamente el tronco para masajear la zona afectada.
Masaje de los glúteos: siéntate sobre una pelota de fitness y rueda lentamente sobre la pelota para masajear los músculos de los glúteos.
Recuerda que estos masajes pueden ser intensos y que es importante escuchar a tu cuerpo y no exagerar con la presión. Si sientes dolor o molestia, interrumpe el masaje y consulta a tu médico o fisioterapeuta.









